Cambió mi vida

Estar en el colegio en LCA cambió mi vida. Dios me había apartado para algo grandioso, Su reino! Y aunque no lo entendía en ese momento ni le puse antensión, fui honrada y grandemente bendecida de ser parte de LCA. ¡Donde todo comenzó!  Hoy puedo disfrutar del amor, perdón y bendición de Dios gracias a lo que aprendí en esta institución. Dios me preparó y honestamente me bendijo mucho mas allá de mis metas académicas. ¡Vida eterna! Gracias a LCA lugar donde conocí e hice verdaderos hemanos y hermanas en Cristo nuestro Señor.